La menstruación puede prolongarse varios días aunque el sangrado no sea abundante, debido a variaciones hormonales que influyen en la duración del ciclo.
Entre las causas más frecuentes se encuentran cambios hormonales propios de la adolescencia o la proximidad a la menopausia, el estrés, el uso de anticonceptivos hormonales, alteraciones en la ovulación, así como problemas como pólipos, fibromas o trastornos de la tiroides.
Este tipo de sangrado suele ser ligero, similar a un manchado constante, y no siempre indica un problema grave, aunque altera el patrón menstrual habitual. Conozca más sobre las posibles causas de menstruación prolongada.
Se recomienda consultar al ginecólogo si el sangrado dura más de siete días de manera repetida, aparece entre periodos o presenta un cambio notable respecto a ciclos anteriores.