La fenazopiridina no es un antibiótico, es un medicamento analgésico, es decir, se usa para aliviar el ardor, dolor y molestia al orinar, pero no elimina las bacterias que causan una infección.
Cuando hay una infección urinaria, la fenazopiridina puede usarse solo para aliviar síntomas, mientras el tratamiento principal, como un antibiótico indicado por un médico, actúa sobre la causa.
Por eso, aunque ayuda a sentirse mejor, no “cura” la infección por sí sola y no reemplaza el tratamiento médico cuando se necesita.