La fecundación ocurre, la mayoría de las veces, en las trompas de Falopio, también llamadas trompas uterinas. Ahí es donde el espermatozoide se encuentra con el óvulo y comienza la formación del embrión, por lo general en la parte de la trompa más cercana al ovario. Vea más sobre el aparato reproductor femenino.
Después, el óvulo ya fecundado avanza por las trompas rumbo al útero, un recorrido que suele tardar entre 5 y 7 días. Al llegar, busca adherirse a la pared del útero para que el embarazo continúe, en un proceso llamado “nidación”.
Cuando hay dudas sobre fertilidad o dificultad para lograr un embarazo, lo ideal es acudir con un ginecólogo para recibir orientación personalizada y, si hace falta, un seguimiento adecuado.