En las mujeres, el clotrimazol sirve para tratar infecciones vaginales causadas por hongos, como la candidiasis vaginal, ya que detiene el crecimiento del hongo responsable de la infección y ayuda a aliviar los síntomas.
Además de combatir la infección, el clotrimazol ayuda a disminuir el flujo vaginal anormal, el enrojecimiento, la irritación y la picazón en la zona íntima, favoreciendo la recuperación.
El clotrimazol se aplica directamente en el interior de la vagina en forma de crema y puede utilizarse durante el embarazo, siempre que sea indicado por el médico. Conozca más sobre el clotrimazol y cómo usar.
Si los síntomas no mejoran después del tratamiento, reaparecen con frecuencia o se acompañan de fiebre, dolor pélvico o flujo con mal olor, es importante consultar al ginecólogo para confirmar el diagnóstico e indicar el tratamiento más adecuado.