La medicina funcional es un modelo de cuidado en salud que busca identificar y tratar las causas de los problemas y no solo controlar los síntomas, considerando el funcionamiento del cuerpo como un todo.
Los principios de la medicina funcional incluyen investigar los desequilibrios del organismo y personalizar el cuidado de acuerdo con los antecedentes, el estilo de vida y los factores ambientales, con enfoque en la nutrición y en ajustes de hábitos saludables.
La atención es realizada por un equipo multiprofesional, con el objetivo de capacitar a la persona para participar activamente en su propia salud, promoviendo el equilibrio, la prevención de enfermedades y la mejora de la calidad de vida.
Para qué sirve
Los principios de la medicina funcional son:
- Encontrar y tratar las causas reales de la enfermedad, y no solo aliviar los síntomas de forma temporal;
- Personalizar el cuidado, creando planes de tratamiento hechos a la medida de las necesidades individuales de cada persona;
- Promover la prevención y la salud a largo plazo, identificando desequilibrios antes de que se conviertan en enfermedades crónicas y ayudando a mantener el bienestar;
- Tratar a la persona como un todo, considerando cuerpo, mente y entorno;
- Reducir la dependencia de medicamentos cuando sea posible, promoviendo hábitos saludables y cambios en el estilo de vida y en la alimentación;
- Capacitar a la persona para participar activamente en su propia salud, con orientación para cambios de hábitos y elecciones que favorezcan el bienestar.
El cuidado en la medicina funcional involucra a un equipo de profesionales de la salud que trabajan juntos para apoyar a la persona de manera más amplia y personalizada.
Medicina funcional integrativa
La medicina funcional integrativa es un enfoque de cuidado que combina los principios de la medicina funcional con prácticas complementarias, como acupuntura, mindfulness y yoga, por ejemplo. Descubra cómo practicar mindfulness.
El enfoque sigue siendo la persona como un todo, pero con una visión aún más amplia y holística.
Cómo funciona
La medicina funcional incluye las siguientes etapas:
1. Análisis inicial
El proceso comienza con una evaluación completa, que incluye la historia de vida, hábitos, síntomas, estilo de vida y factores ambientales que pueden influir en la salud.
Esta etapa permite comprender el contexto único de cada persona e identificar posibles detonantes de desequilibrios y enfermedades.
2. Evaluación del estado general de salud
Con base en la evaluación inicial, los profesionales pueden solicitar estudios de laboratorio, como análisis de vitaminas y minerales, pruebas hormonales y marcadores de inflamación, para identificar desequilibrios en el organismo.
También pueden indicarse estudios más avanzados, como pruebas genéticas, que señalan la predisposición a algunas condiciones de salud.
Estos estudios proporcionan información detallada, como deficiencias nutricionales, función hormonal y metabólica, inflamación crónica y exposición a toxinas y metales pesados, por ejemplo, que ayudan a orientar el plan de cuidado personalizado.
3. Plan individualizado
Con toda la información de la evaluación y de los estudios, se elabora un plan de cuidado personalizado, que incluye:
- Nutrición como tratamiento principal, indicándose con frecuencia dietas antiinflamatorias, de bajo índice glucémico y ricas en nutrientes. Vea cómo funciona la dieta antiinflamatoria;
- Ajustes en el estilo de vida, como cambios en los hábitos de sueño, ejercicio y control del estrés, que se integran al tratamiento. Conozca algunos consejos sobre cómo mejorar el estrés;
- Suplementación cuando es necesario, que puede indicarse para corregir deficiencias, equilibrar la microbiota intestinal y tratar alteraciones como la permeabilidad intestinal o el exceso de metales pesados.
El seguimiento continuo permite ajustar el plan de acuerdo con los resultados de cada persona, garantizando que el cuidado sea eficaz y duradero.
4. Cuidado centrado en la persona
En la medicina funcional, la persona es el centro del cuidado y participa activamente en su propia salud mediante una comunicación abierta y seguimiento constante.
Las consultas iniciales suelen ser más largas, lo que permite una evaluación detallada y una comprensión completa de las necesidades individuales.
Además, el modelo incluye un equipo multidisciplinario, que puede estar formado por médico, nutricionista, coach de salud y, cuando es necesario, terapeuta de salud mental.
El equipo apoya a la persona y, cuando corresponde, a sus familiares, ayudando en la autogestión y asegurando que todas las dimensiones de la salud se aborden de manera integrada y coordinada.
Cómo se capacitan los profesionales en medicina funcional
Por lo general, los profesionales que trabajan en la medicina funcional cuentan con una especialización o capacitación en el área, como programas de actualización o posgrados enfocados en este enfoque.
Esto asegura que conozcan los principios del modelo y que sepan interpretar estudios avanzados y elaborar planes de cuidado integrados y personalizados.
Cuándo se indica la medicina funcional
La medicina funcional se indica en casos de:
- Enfermedades crónicas, como diabetes, hipertensión y artritis;
- Síntomas persistentes, que no mejoran con el tratamiento convencional;
- Problemas digestivos, como síndrome de intestino irritable o intolerancias alimentarias:
- Cansancio constante y alteraciones hormonales o metabólicas.
También se indica para la prevención de enfermedades y la promoción de la salud a largo plazo, así como cuando se busca un enfoque personalizado que considere el cuerpo, la mente y el estilo de vida de cada persona.
Diferencia entre medicina funcional y medicina tradicional
La medicina funcional busca tratar las causas de las enfermedades y equilibrar el cuerpo como un todo, mientras que la medicina tradicional suele enfocarse principalmente en controlar los síntomas con medicamentos o procedimientos específicos.