Mastopatía fibroquística: qué es, síntomas, causas y tratamiento

La mastopatía fibroquística es una alteración funcional benigna de la mama que causa síntomas como dolor, hinchazón, engrosamiento del tejido mamario y formación de nódulos duros que, generalmente, surgen en el período premenstrual debido a la variación de las hormonas femeninas.

Esta condición, también conocida como displasia mamaria o fibroadenoma mamario, es causada por la acumulación de líquidos en el tejido mamario, lo que afecta principalmente a mujeres entre los 30 y 50 años de edad, o durante el embarazo.

En la mayor parte de los casos, la displasia mamaria no requiere de tratamiento, pues los síntomas mejoran luego de la menstruación. Sin embargo, en caso de que los síntomas sean muy molestos, el médico puede indicar el uso de analgésicos o antiinflamatorios, además de suplementos de vitamina E, en ciertos casos.

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Principales síntomas

Los principales síntomas de la mastopatía fibroquística incluyen:

  • Dolor o molestias en los senos;
  • Hinchazón de los senos;
  • Endurecimiento de los senos;
  • Sensibilidad en los senos;
  • Engrosamiento de la piel o enrojecimiento en la zona;
  • Nódulos mamarios irregulares.

Estos síntomas son comunes en el período premenstrual, esto porque hay mayor alteración de los niveles hormonales, lo que da como resultado la acumulación de fluido en los tejidos mamarios.

Aunque sea menos común, la displasia mamaria también puede surgir en hombres, causando hinchazón o aumento de tamaño de la mama.

Cómo confirmar el diagnóstico

El diagnóstico de la mastopatía fibroquística es realizado por el ginecólogo o mastólogo mediante la evaluación de los síntomas, antecedentes de salud y de displasia mamaria familiar, y examen físico de los senos. 

Para confirmar el diagnóstico, el médico debe solicitar exámenes de imagen, como la mamografía, ecografía de los senos o resonancia magnética, pues ayudan a evaluar el tejido mamario y el tipo de displasia, además de descartar el cáncer de mama.

En ciertos casos, el médico también puede solicitar una biopsia de la mama.

Posibles causas

La mastopatía fibroquística es causada por alteraciones en los niveles hormonales, principalmente de estrógeno, lo que puede ocasionar la acumulación de líquidos en el tejido mamario, dando como resultado los síntomas. 

Por lo general, la mastopatía fibroquística ocurre luego de la adolescencia, siendo más frecuente en mujeres que no tienen hijos, durante el embarazo o por el uso de pastillas anticonceptivas.

Durante la lactancia, esta condición mejora, y puede volver a ocurrir en la menopausia, principalmente si la mujer está bajo terapia de reposición hormonal.

¿La mastopatía fibroquística puede convertirse en cáncer?

La mastopatía fibroquística no conduce al cáncer, debido a que se caracteriza por alteraciones causadas por la acumulación de líquido, sin que se observen alteraciones en las células que puedan aumentar el riesgo de cáncer.

Sin embargo, ante la presencia de nódulos mamarios identificados durante la autoexploración, es importante consultar al ginecólogo o mastólogo para que realice una evaluación más detallada y puedan identificarse las características de ese nódulo, con el objetivo de concluir si es benigno o no. Vea cuándo un nódulo en la mama puede ser grave.

Tratamiento para la mastopatía fibroquística

La mastopatía fibroquística no es una enfermedad, por lo cual no existe un tratamiento definitivo. Sin embargo, el ginecólogo o mastólogo puede indicar el tratamiento para ayudar a aliviar los síntomas.

Los principales tratamientos que pueden ser indicados por el médico incluyen:

  • Compresas tibias, para aliviar los síntomas;
  • Evitar alimentos con sal y con cafeína, como café, chocolates, tés y refrescos;
  • Aumentar la ingesta de líquidos;
  • Usar sostenes que proporcionen un buen soporte a los senos;
  • Medicamentos hormonales;
  • Medicamentos analgésicos y antiinflamatorios, como paracetamol o ibuprofeno;
  • Aspiración del contenido del nódulo.

Asimismo, el médico también puede prescribir un suplemento de vitamina E para complementar el tratamiento, pues esta vitamina favorece la producción y el equilibrio de las hormonas femeninas.

Como alternativa, la mujer también puede aumentar el consumo de alimentos ricos en vitamina E, como aceite de germen de trigo, semillas de girasol o avellana, por ejemplo. Vea una lista completa de alimentos ricos en vitamina E