El infarto fulminante es un infarto que aparece de forma repentina y, en muchos casos, puede causar la muerte. Puede ocurrir entre 1 y 24 horas después del inicio de síntomas como dolor en el pecho que puede irradiarse al brazo, falta de aire o sudoración fría. Casi la mitad de los casos fallece antes de llegar al hospital, debido a la rapidez con la que sucede y a la falta de atención inmediata.
Este tipo de infarto ocurre cuando se interrumpe bruscamente el flujo de sangre hacia el corazón y, por lo general, se relaciona con alteraciones genéticas que afectan los vasos sanguíneos o con arritmias graves. El riesgo puede ser mayor en personas jóvenes con predisposición genética y también en quienes presentan factores de riesgo cardiovascular, como tabaquismo, obesidad, diabetes o presión arterial alta.
Debido a su gravedad, el infarto fulminante puede causar la muerte en minutos si no se diagnostica y trata a tiempo, lo que puede llevar a una muerte súbita. Por eso, ante síntomas compatibles con un infarto, es fundamental buscar atención médica lo antes posible.
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Principales síntomas
Los principales síntomas de infarto fulminante son:
- Dolor, sensación de peso o ardor en el pecho, que puede ser localizado o irradiarse hacia el brazo o la mandíbula;
- Sensación de indigestión;
- Falta de aire intenso;
- Cansancio con sudor frío.
A pesar de que el infarto fulminante puede surgir sin cualquier aviso previo, los síntomas pueden surgir días antes y no solo en el momento del ataque.
La intensidad y los síntomas que surgen varían de acuerdo a la gravedad de la lesión en el miocardio, que es el músculo del corazón, pero también de acuerdo a las características de la persona, ya que se sabe que las mujeres y diabéticos tienen tendencia a presentar infartos más silenciosos. Vea cuáles son los síntomas de infarto en la mujer.
Es importante acudir con el médico lo antes posible o al servicio de urgencias en caso de que surjan síntomas de infarto fulminante, ya que es una condición grave que puede poner en riesgo la vida.
Qué hacer en caso de infarto fulminante
Hasta que se reciba tratamiento en urgencias, es posible ayudar a una persona con infarto fulminante, siendo recomendado llamar a una ambulancia o llevar a la persona de inmediato al hospital.
Mientras se espera a la ambulancia, es importante calmar a la persona y dejarla en un lugar fresco, siempre verificando el estado de consciencia y la presencia de latidos y movimientos respiratorios. En caso de que se presente la parada de los latidos cardíacos o de la respiración, se debe iniciar la reanimación cardiopulmonar (RCP). Vea cómo se realiza la reanimación cardiopulmonar de forma correcta.
Posibles causas
El ataque al corazón fulminante, generalmente, es causado por la obstrucción del flujo sanguíneo de las arterias coronarias que irrigan el corazón, por placas de grasa, resultando en la muerte de los tejidos cardíacos.
Además, el infarto fulminante también puede surgir debido a una arritmia maligna, que impide al corazón producir impulsos eléctricos necesarios para el latido cardíaco.
Estas condiciones hacen que el corazón no logre bombear la sangre hacia el cuerpo y llevar oxígeno a los tejidos, que resulta en el surgimiento de síntomas.
Factores de riesgo
Algunos factores aumentan el riesgo de desarrollar un infarto fulminante, estos son:
- Antecedentes familiares de infarto;
- Edad superior a 45 años;
- Presión alta;
- Diabetes;
- Colesterol alto;
- Exceso de peso u obesidad;
- Tabaquismo;
- Consumo excesivo de bebidas alcohólicas.
Aunque algunas personas tienen mayor predisposición, cualquier persona puede sufrir un ataque cardíaco. Por eso, ante señales y síntomas que sugieran esta situación, es fundamental acudir de inmediato a un servicio de urgencias para confirmar el diagnóstico e iniciar el tratamiento lo antes posible.
El infarto fulminante puede presentarse en personas jóvenes, especialmente cuando no existe una adecuada circulación colateral, que es la red de pequeños vasos encargada de ayudar a irrigar el corazón junto con las arterias coronarias.
Cuando se interrumpe el flujo de sangre y oxígeno, el músculo cardíaco comienza a dañarse, lo que provoca dolor en el pecho y, si no se trata a tiempo, puede llevar a la muerte del tejido cardíaco.
Cómo se realiza el tratamiento
El tratamiento del infarto fulminante se realiza en el hospital, siendo indicado por el médico el uso de medicamentos para mejorar la circulación sanguínea como AAS, además de procedimientos quirúrgicos para restablecer el paso de sangre al corazón, como el cateterismo. Conozca qué es y cuáles son los riesgos del cateterismo.
En caso de que el infarto cause un paro cardíaco, el equipo médico iniciará un procedimiento de reanimación cardiopulmonar, con masaje cardíaco y, si es necesario, con el uso de desfibrilador, como forma de intentar salvar la vida del paciente.
Además de esto, después de la recuperación, es importante iniciar un tratamiento para rehabilitar la capacidad física después del infarto, a través de la realización de sesiones de fisioterapia, después que el cardiólogo emita el alta.
Cómo prevenir un infarto
Para disminuir el riesgo de sufrir un infarto, se recomienda hábitos de vida saludable como alimentarse correctamente dando preferencia al consumo de vegetales, granos, verduras, frutas y carnes bajas en grasa como por ejemplo pechuga de pollo a la plancha.
Además de esto, se recomienda practicar algún tipo de actividad física regularmente como caminar 30 minutos como mínimo, 3 veces por semana. Otro consejo importante es beber bastante agua y evitar el estrés, tratando de reservar un tiempo para descansar. Conozca algunos consejos para disminuir el riesgo de un ACV y enfermedades cardiovasculares.
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