10 consecuencias de la falta de vitamina A

Actualizado en marzo 2024
Evidencia científica

La falta de vitamina A en el organismo se refleja principalmente en la salud ocular, pudiendo ocasionar problemas como xeroftalmia o ceguera nocturna, ya que esta vitamina es muy importante para la producción de ciertos pigmentos visuales que nos permiten ver todo el espectro de la luz.

Además, la falta de vitamina A también puede provocar problemas en la piel, debilitamiento del sistema inmunológico, retraso en el crecimiento y problemas reproductivos.

Los daños causados ​​por la falta de vitamina A son reversibles, en la mayoría de los casos, por lo que es necesario tratarlos con suplementación de vitamina A y aumentar sus fuentes alimenticias en la dieta.

Imagem ilustrativa número 1

10 consecuencias de la falta de vitamina A

La falta de vitamina A puede traer algunas consecuencias, que incluyen:

1. Xeroftalmia

La xeroftalmía es una enfermedad progresiva donde se produce un aumento del tejido que recubre el ojo y sequedad de la superficie externa del ojo, lo que puede provocar ceguera.

Los principales síntomas incluyen ardor en los ojos, dificultad para ver en ambientes más oscuros y sensación de ojos secos.

A medida que avanza la xeroftalmia, pueden aparecer lesiones y úlceras en la córnea que se manifiestan como pequeñas manchas blancas en el ojo, conocidas como manchas de Bitot, que si no se tratan pueden provocar ceguera. 

2. Ceguera nocturna

La ceguera nocturna es una complicación de la xeroftalmia, en la que una persona tiene dificultad para ver en ambientes con poca luz, especialmente cuando se mueve de un lugar brillante a un lugar más oscuro.

Sin embargo, las personas con este problema pueden tener una visión completamente normal durante el día.

La dificultad causada por la ceguera nocturna suele surgir cuando los niveles de uno de los pigmentos receptores de la retina, conocido como rodopsina, son demasiado bajos, lo que afecta la capacidad del ojo para procesar objetos con poca luz.

La producción de rodopsina generalmente está regulada por la cantidad de vitamina A. Vea cómo identificar la ceguera nocturna.

3. Piel gruesa y seca

La falta de vitamina A puede producir hiperqueratosis folicular, que es cuando los folículos pilosos de la piel se obstruyen con tapones de queratina, un tipo de proteína, haciendo que la piel se vuelva más gruesa.

Este cambio hace que la piel tenga un aspecto de “piel de pollo”, además de volverse más seca, escamosa y áspera.

La hiperqueratosis generalmente comienza en los antebrazos y los muslos, pero con el tiempo puede extenderse a todas las partes del cuerpo.

4. Retraso en el crecimiento

Los niveles bajos de vitamina A en el cuerpo pueden provocar retrasos en el desarrollo de los niños, ya que es una vitamina importante para el crecimiento óseo.

Además, la deficiencia de vitamina A también puede provocar cambios en el gusto y el olfato, haciendo que los alimentos pierdan su sabor, lo que lleva al niño a querer comer menos, dificultando en última instancia su desarrollo y crecimiento.

5. Problemas de fertilidad

La vitamina A es necesaria tanto para la reproducción masculina como femenina, así como para el correcto desarrollo del bebé durante el embarazo.

Además, la falta de esta vitamina parece estar relacionada con la aparición de abortos espontáneos.

6. Debilidad del sistema inmune

El sistema inmunológico puede debilitarse cuando existe una falta de vitamina A en el cuerpo, ya que la falta de esta vitamina afecta el funcionamiento de las células T, que son células importantes del sistema inmunológico que ayudan a combatir y prevenir infecciones causadas por microorganismos.

7. Infecciones frecuentes

Al disminuir la función del sistema inmunológico, la falta de vitamina A aumenta el riesgo de sufrir diversas infecciones bacterianas, virales o parasitarias, especialmente infecciones respiratorias, urinarias o gastrointestinales.

8. Dificultad de cicatrización

La vitamina A también actúa en el proceso de producción de colágeno y, por tanto, su falta en el organismo puede perjudicar la cicatrización de heridas, por ejemplo.

9. Aumento del riesgo de cáncer

La deficiencia de vitamina A puede aumentar el riesgo de desarrollar cáncer, pues esta vitamina participa en la regulación genética de las células, además de estar implicada en la proliferación, diferenciación y formación de las células del organismo.

Asimismo, la vitamina A tiene una acción antioxidante que previene el daño causado por los radicales libres en las células y, por tanto, su deficiencia puede aumentar el riesgo de desarrollar cáncer.

10. Complicaciones en el sarampión

La deficiencia de vitamina A puede aumentar el riesgo de complicaciones graves por sarampión en los niños, como ceguera, obstrucción de las vías respiratorias, neumonía o encefalitis, ya que esta vitamina es importante para que el cuerpo combata las infecciones.

Por lo tanto, el pediatra puede recomendar la administración de suplementos de vitamina A a los niños para el tratamiento del sarampión y evitar complicaciones que pueden poner en peligro la vida.

Lea también: Vacuna del sarampión: cuándo colocarla y efectos secundarios tuasaude.com/es/vacuna-contra-el-sarampion

Qué puede causar la falta de vitamina A

Las principales causas de la deficiencia de vitamina A son:

  • Baja ingesta de alimentos ricos en vitamina A;
  • Infecciones intestinales frecuentes;
  • Insuficiencia del páncreas;
  • Enfermedad cronica del higado;
  • Consumo excesivo y/o frecuente de bebidas alcohólicas.

Además, como la vitamina A es liposoluble, si hay una mala absorción de las grasas a nivel intestinal, como en casos de cirugía bariátrica o enfermedades inflamatorias intestinales, también es posible que la vitamina proveniente de los alimentos no sea absorbida correctamente en el intestino.

Cómo se diagnostica la falta de vitamina A

El pediatra o médico de cabecera pueden sospechar de una falta de vitamina A en los niños, adultos desnutridos o en personas que tienen factores de riesgo.

Por lo tanto, el médico debe evaluar los síntomas que la persona presenta, además de solicitar algunos análisis de sangre, como el de retinol sérico, donde valores inferiores a 20 mcg/dL indican falta de vitamina A en el organismo y valores inferiores a 10 mcg/dL indican una deficiencia grave.

Cómo se realiza el tratamiento

El tratamiento de la falta de vitamina A debe realizarse con la orientación de un pediatra o médico de cabecera, con el fin de aumentar los niveles de vitamina A en el organismo y reducir el riesgo de mortalidad.

1. Consumir alimentos ricos en vitamina A

La vitamina preformada se encuentra únicamente en los alimentos de origen animal, en los lugares de almacenamiento, es decir, en el hígado y en la grasa de los huevos y la leche.

Una gran cantidad de esta vitamina también se encuentra en el aceite de hígado de bacalao.

Sin embargo, también existen alimentos de origen vegetal que contienen carotenoides, que son precursores de la vitamina A y que se encuentran principalmente en vegetales de color verde oscuro o frutas de color amarillo anaranjado, como zanahorias, espinacas, jugo de naranja, batatas, entre otros. Vea una lista completa de alimentos ricos en vitamina A.

Estos alimentos deben consumirse según las indicaciones del nutricionista para asegurar la cantidad adecuada de vitamina A para las necesidades diarias del individuo.

2. Hacer suplementación de vitamina A

La suplementación con vitamina A debe ser guiada por un médico o nutricionista, ya que la dosis dependerá de la edad, el peso y el estado de salud general.

Por lo general, en adultos es habitual administrar 3 dosis de 200.000 UI. Los niños menores de 1 año deben recibir la mitad de esta dosis y los bebés menores de 6 meses solo deben recibir una cuarta parte de la dosis.

En algunos casos, la suplementación con vitamina A se puede realizar con aceite de hígado de bacalao ya que, además de contener una excelente cantidad de esta vitamina, también contiene vitamina D, omega 3, yodo y fósforo, importantes para todo el desarrollo infantil.

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