Algunos tipos de himen son el complaciente, el imperforado, el anular y el septado, por ejemplo, que se diferencian por el número de aberturas, la forma general, la elasticidad y las posibles alteraciones anatómicas.
El himen es una membrana de tejido flexible que rodea o cubre la abertura de la vagina. En las niñas recién nacidas, el himen es grueso y de color rosa pálido; durante la infancia, se vuelve más delgado y menos elástico; más tarde, en la pubertad, con el aumento de los estrógenos, vuelve a engrosarse y se hace más elástico.
Lea también: Vagina: qué es, partes, anatomía y funciones tuasaude.com/es/vaginaPara saber el tipo de himen, se puede intentar visualizar la región con ayuda de un espejo. El ginecólogo o pediatra también puede identificar las características del himen mediante un examen físico por medio de la inspección visual o con el uso de hisopos.
Principales tipos de himen
Entre los principales tipos de himen se incluyen los siguientes:
1. Himen complaciente
El himen complaciente, que también se llama himen elástico, es una variación de la membrana himenal que tiene una alta elasticidad y flexibilidad.
La principal característica de este tipo es que su membrana se estira y se ensancha lo suficiente para permitir la colocación de tampones, dedos o la propia penetración del pene durante las relaciones sexuales, sin sufrir cortes ni romperse.
Como la membrana himenal solo se expande y después vuelve a su forma original, las mujeres con himen complaciente generalmente no presentan sangrado ni dolor durante la primera relación sexual.
2. Himen imperforado
El himen imperforado es una alteración anatómica poco frecuente, en la que la membrana del himen cubre completamente la abertura de la vagina, sin dejar ningún orificio para la salida de líquidos.
Esta condición puede aparecer como una masa protuberante blanca, amarillenta o transparente en la abertura vaginal en recién nacidas.
Sin embargo, el diagnóstico es más común durante la pubertad, cuando la adolescente comienza a menstruar, pero el flujo no puede salir del cuerpo. Por lo tanto, la adolescente presenta ausencia de menstruación visible y fuertes dolores pélvicos, abdominales y en la espalda que ocurren cada mes.
Si no se trata, la acumulación de sangre y la expansión de la vagina pueden comprimir órganos cercanos, causando estreñimiento y dolor al evacuar, problemas urinarios graves, como retención urinaria, dolor al orinar, dilatación de los riñones y lesión renal aguda. La adolescente también puede desarrollar endometriosis.
3. Himen anular
El himen anular tiene forma de anillo o de "dona", cubriendo completamente la abertura de la vagina, con el centro como la propia abertura. Este es el tipo más común en bebés recién nacidas.
4. Himen creciente
El himen creciente se encuentra en la parte inferior de la abertura de la vagina. Normalmente, el himen anular cambia a himen creciente a medida que la niña crece.
5. Himen en herradura
En este tipo de himen, ocurre un crecimiento inadecuado o deficiente de la membrana himenal, haciendo que el himen rodee la abertura vaginal formando una "U", con una apariencia similar a una herradura.
6. Himen serrado o fimbriado
El himen serrado o fimbriado presenta pequeños cortes, franjas o "proyecciones similares a dedos", que recuerdan a los dientes de una sierra.
7. Himen microperforado
El himen microperforado es un tipo de variación congénita en la que la membrana himenal cubre casi toda la abertura de la vagina, dejando únicamente un orificio muy pequeño.
En este tipo de himen, el flujo menstrual puede salir, pero generalmente causa dolor o dificultad para colocar y retirar tampones. Además, la mujer puede tener un periodo menstrual más largo, ya que la sangre no puede salir a un ritmo normal.
Esta condición puede resolverse espontáneamente y la abertura puede aumentar a medida que la niña crece.
8. Himen septado
El himen septado es una variación anatómica congénita en la que la mujer presenta una banda de tejido adicional que atraviesa verticalmente la abertura de la vagina, dando la apariencia de que existen dos aberturas vaginales.
Este tipo de himen también puede causar dolor o dificultar el uso de tampones, así como provocar dolor y sangrado al intentar tener relaciones sexuales con penetración.
9. Himen cribiforme
Otro tipo de alteración anatómica es el himen cribiforme, en el que la membrana himenal presenta múltiples pequeños orificios, similares a una malla o colador, en lugar de una sola abertura.
En este tipo de himen, la sangre menstrual puede salir por estos orificios, pero la colocación y retirada de tampones es difícil.
El exceso de tejido himenal también puede dificultar o causar dolor durante el intento de tener relaciones sexuales con penetración.
Para resolver estas dificultades, el ginecólogo puede indicar la realización de un procedimiento quirúrgico pequeño llamado himenectomía, para retirar el exceso de tejido de la membrana y crear una abertura de tamaño normal.
Cómo saber cuál es el tipo de himen
Para saber cuál es el tipo de himen, se debe consultar al ginecólogo o, en el caso de las niñas, al pediatra para que se realice un examen físico.
El médico puede identificar la forma y las características del himen mediante un examen físico simple y rápido, a través de la inspección visual o del uso de hisopos flexibles.
Cabe destacar que, para evaluar el himen, no es necesario utilizar el espéculo, conocido como "pico de pato".
Asimismo, la mujer puede intentar visualizar la región con ayuda de un espejo. Cuando hay un fragmento de tejido en la parte inferior o alrededor de la abertura de la vagina, ese es el himen.
Cuando la joven presenta síntomas como dolor pélvico y ausencia de sangrado menstrual visible, el médico puede solicitar una ecografía o una resonancia magnética para verificar si existe acumulación de sangre retenida en la vagina o en el útero.
Cómo saber si el himen se rompió
Es difícil saber si el himen se rompió, ya que este es un tejido flexible que, después de la pubertad, se vuelve muy elástico, permitiendo que se estire sin sufrir alteraciones, incluso durante la penetración.
El himen también tiene una capacidad de regeneración considerable. Si este tejido sufre una lesión o un pequeño desgarro, cicatriza completamente en pocos días y, generalmente, sin dejar cicatriz.
La única marca permanente que los médicos consideran como evidencia de que el himen se rompió es la "transección", que ocurre cuando el desgarro es tan profundo que atraviesa todo el ancho del himen hasta su base.
Es importante recordar que las alteraciones en el himen no ocurren únicamente por las relaciones sexuales. Esta membrana se adelgaza, se desgasta poco a poco y también puede romperse con la colocación de tampones, la masturbación, los exámenes pélvicos y la práctica de actividades físicas comunes, como montar a caballo o bicicleta, hacer gimnasia o ejercicios intensos.
Generalmente, la rotura del himen ocurre durante la primera relación sexual. No obstante, en algunos casos, esta rotura puede ocurrir solamente después de varias relaciones, ya que algunos tipos de himen son más elásticos o gruesos.
¿Es necesario realizar alguna cirugía?
La cirugía es necesaria solamente cuando el himen bloquea completamente la abertura de la vagina o cuando el exceso de tejido dificulta o prolonga el flujo menstrual, causa dolor, impide el uso de tampones o provoca dolor y molestias al intentar tener relaciones sexuales con penetración.
Por lo tanto, el médico puede indicar la himenectomía, una cirugía para retirar la banda adicional de un himen septado o el exceso de tejido en casos de himen imperforado, o también en el himen microperforado o cribiforme, cuando estos presentan síntomas.
Esta cirugía tiene una recuperación rápida de algunas semanas y no causa problemas a largo plazo, como infertilidad o afectación de embarazos futuros.