La semaglutida es un medicamento indicado para el tratamiento de la diabetes tipo 2, ya que ayuda a reducir el azúcar en sangre al estimular la liberación de insulina y disminuir el glucagón, especialmente cuando se acompaña de una alimentación saludable y actividad física.
Este medicamento se comercializa únicamente con receta médica, bajo los nombres comerciales Ozempic, en presentación inyectable, y Rybelsus, en tabletas, para el tratamiento de la diabetes tipo 2, aprobado por la FDA y la EMA.
También está disponible como Wegovy para el manejo crónico del peso, con aprobaciones recientes para reducir el riesgo cardiovascular y, según la FDA, tratar la enfermedad hepática grasa (MASH). Además, la OMS respalda su uso en su guía sobre obesidad como enfermedad crónica, recomendando terapias de largo plazo con este tipo de fármacos.
Para qué sirve
La semaglutida sirve para el tratamiento de:
- Diabetes mellitus tipo 2 descontrolada, cuando la dieta, ejercicio y/u otros antidiabéticos no han tenido éxito para controlar los niveles de azúcar en la sangre;
- Obesidad en adultos con IMC igual o superior a 30 kg/m2;
- Exceso de peso en adultos con IMC superior a 27 kg/m2 que presenten enfermedades asociadas, como hipertensión, diabetes mellitus, dislipidemia o colesterol alto;
- Obesidad infantil en adolescentes mayores de 12 años y con un peso corporal superior a 60 kg, utilizada en asociación con una dieta hipocalórica y el aumento de la práctica de actividad física;
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Grasa en el hígado con inflamación y fibrosis moderada a avanzada, conocida como esteatohepatitis asociada a disfunción metabólica (MASH, del inglés Metabolic dysfunction-associated steatohepatitis), en adultos.
En el tratamiento de la diabetes, la semaglutida puede utilizarse sola o en asociación con otros medicamentos antidiabéticos, como la metformina.
Se trata de un análogo sintético de la hormona GLP-1 que estimula la producción de insulina, lo que ayuda a controlar los niveles de azúcar en la sangre cuando se combina con una dieta equilibrada y la práctica de ejercicio físico.
Semaglutida para bajar de peso
La semaglutida ayuda a controlar el apetito y aumenta la sensación de saciedad, lo que reduce la ingesta diaria de calorías y favorece la pérdida de peso en personas con obesidad o sobrepeso.
En personas con sobrepeso u obesidad que también tienen diabetes, la semaglutida contribuye a una mejor regulación de la glucosa en sangre, permitiendo que el azúcar sea utilizada de forma más eficiente por las células y se deposite en menor cantidad como grasa. Vea cómo hacer una dieta balanceada para perder peso.
El uso de la semaglutida para bajar de peso siempre debe ser indicado por el médico y formar parte de un plan que incluya una dieta equilibrada, orientada por un nutricionista, y la práctica regular de actividad física.
Lea también: Mounjaro: para qué sirve, cómo usarlo y efectos secundarios tuasaude.com/es/mounjaroCómo tomar y dosis
La semaglutida puede ser utilizada en forma de comprimidos o pluma inyectable, como se indica a continuación:
1. Semaglutida en pastillas (Rybelsus)
La semaglutida en comprimidos, conocida como Rybelsus, se encuentra en dosis de 3, 7 y 14 mg, y puede utilizarse sola o junto con otros medicamentos para controlar la diabetes, según la indicación del médico.
Los comprimidos deben ser ingeridos enteros, con 1 vaso de agua, en ayuno, de preferencia antes del desayuno, debiendo esperar por lo menos 30 minutos antes de la primera comida del día o de tomar otros medicamentos.
La dosis inicial normalmente indicada para adultos es de 1 comprimido de 3 mg de semaglutida al día, por 30 días seguidos. Después del primer mes, la dosis del medicamento puede ser aumentada por el médico a 1 comprimido de 7 mg al día.
En caso de que sea necesario, después de los 30 días, el médico podrá indicar la ingesta de 1 comprimido de 14 mg del medicamento por día.
La dosis máxima diaria de semaglutida no debe pasar los 14 mg y debe tomarse bajo orientación médica. Conozca más sobre el Rybelsus y para qué sirve.
2. Semaglutida en pluma inyectable (Ozempic)
La semaglutida en forma de pluma inyectable, conocida como Ozempic, debe ser aplicada bajo la piel, en la zona del abdomen, del muslo o en la parte superior del brazo. Vea cómo aplicar una inyección subcutánea correctamente.
La dosis inicial normalmente recomendada para adultos es de 0,25 mg por inyección, una vez a la semana. Tras cuatro semanas, el médico suele aumentar la dosis a 0,5 mg, una v
En caso de que la glucemia no esté bien controlada, el médico podrá aumentar la dosis del medicamento a 1 mg, 1 vez a la semana.
Lea también: Ozempic: para qué sirve, cómo usar y efectos secundarios tuasaude.com/es/ozempic3. Semaglutida pluma inyectable (Wegovy)
La semaglutida en presentación de pluma inyectable, debe aplicarse en inyecciones debajo de la piel de la barriga, muslo o de la parte superior del brazo.
La dosis de semaglutida para el tratamiento en adultos con sobrepeso debe aplicarse 1 vez por semana, y se debe iniciar con dosis menores y aumentarse gradualmente cada mes por el endocrinólogo, de acuerdo al siguiente esquema:
Estas dosis deben ser aumentadas solo con orientación del endocrinólogo, de acuerdo a la respuesta al tratamiento y evaluación de los efectos secundarios.
En caso de no haberse alcanzado ese resultado, el médico deberá reevaluar el tratamiento con el Wegovy. Vea cómo usar el Wegovy de forma correcta.
Posibles efectos secundarios
Los efectos secundarios más comunes del uso de semaglutida son:
- Náuseas o vómitos;
- Dolor de estómago, acidez o mala digestión;
- Diarrea o estreñimiento;
- Exceso de gases o eructos frecuentes;
- Pérdida del apetito;
- Dificultad para tragar;
- Hipoglucemia;
- Ansiedad o depresión;
- Dolor de cabeza, mareos y cansancio.
En el caso de las inyecciones, pueden presentarse efectos secundarios en el sitio de aplicación, como dolor, comezón, irritación, lesiones o moretones cerca del lugar donde se aplicó la semaglutida.
La semaglutida también puede causar efectos menos comunes, como inflamación del páncreas, piedras en la vesícula, cambios en el sabor de los alimentos y parálisis del estómago, conocida como gastroparesia.
Además, es importante informar al médico si se presentan cambios de ánimo o de comportamiento, como depresión, ansiedad, ideas de hacerse daño o pensamientos suicidas.
Ante síntomas como disminución de la cantidad de orina, náuseas y vómitos intensos, dolor abdominal intenso, visión borrosa, ronquera, falta de aire o latidos cardíacos acelerados, se debe buscar atención médica inmediata.
¿La semaglutida puede causar efecto rebote?
La semaglutida puede provocar efecto rebote, es decir, la recuperación del peso perdido o incluso un aumento mayor, sobre todo cuando el tratamiento se suspende sin orientación médica.
Contraindicaciones
La semaglutida no debe ser utilizada por personas alérgicas a alguno de los componentes de la fórmula ni por personas con diabetes tipo 1 o cetoacidosis diabética.
Este medicamento tampoco debe ser utilizado por niños y adolescentes menores de 18 años y por mujeres embarazadas o en período de lactancia.
Además, las personas con problemas de riñón o páncreas, problemas estomacales, como hernia hiatal o reflujo gastroesofágico, o personas que estén usando otros medicamentos, deben informar a su médico acerca de estas condiciones antes de iniciar el uso de semaglutida.
Cuidados durante el tratamiento
Algunos cuidados importantes que se deben tener durante el tratamiento con la semaglutida son:
- No utilizar la semaglutida sin que haya sido indicado por el médico;
- Tomar o aplicar la semaglutida en los horarios correctos, conforme la indicación médica;
- No aumentar la dosis de la semaglutida por cuenta propia, ya que cualquier ajuste debe realizarse únicamente tras la evaluación y la indicación del médico;
- Informar al médico todos los medicamentos que utiliza, incluyendo vitaminas o suplementos alimentarios, pues la semaglutida puede interferir en la absorción de estos medicamentos;
- Avisar al médico de inmediato en caso de embarazo durante el tratamiento.
Para obtener mejores resultados, se recomienda comer en porciones pequeñas y con mayor frecuencia, mantener una buena hidratación, evitar el consumo de alcohol y practicar ejercicio físico de forma regular.
Además, es importante realizar controles médicos periódicos e informar al médico sobre cualquier efecto secundario de la semaglutida, para que el tratamiento pueda ser reevaluado.