Prostaglandinas: qué son, funciones y diferentes tipos

Las prostaglandinas son sustancias que el organismo produce de forma natural para regular funciones como el dolor, la fiebre, la circulación sanguínea y las contracciones del útero. También intervienen en la inflamación, ya que su producción aumenta ante una lesión o infección para contribuir a la respuesta del organismo.

Existen diferentes tipos de prostaglandinas, como la E1, la E2 y la F2α, que el organismo produce a partir de grasas presentes en las células cuando las necesita y elimina rápidamente después de que cumplen su función.

Los medicamentos con prostaglandinas o sustancias similares se utilizan para inducir el parto, tratar el glaucoma y la disfunción eréctil, así como para estimular el crecimiento de las pestañas, pero deben emplearse únicamente bajo indicación médica.

Imagem ilustrativa número 1

Para qué sirven y funciones

Las prostaglandinas regulan la inflamación, el dolor y la fiebre, ya que, ante una lesión o infección, dilatan los vasos sanguíneos, aumentan la hinchazón y sensibilizan los nervios al dolor.

También protegen el estómago, favorecen la circulación sanguínea, mantienen la función renal e intervienen en las contracciones del útero durante el parto.

Además, ayudan a regular la presión dentro del ojo al favorecer la salida del humor acuoso, el líquido que lo mantiene hidratado.

Durante la vida fetal, contribuyen a mantener abierto el conducto arterioso, un vaso sanguíneo que permite que la sangre pase de la arteria pulmonar a la aorta sin llegar a los pulmones, ya que el oxígeno llega al feto a través de la placenta.

Además, algunas prostaglandinas, como la prostaciclina (PGI2), ayudan a evitar que las plaquetas se agrupen en exceso, lo que contribuye a regular la formación de coágulos sanguíneos.

Dónde se producen

Las prostaglandinas se producen en diferentes partes del cuerpo, como el útero, los vasos sanguíneos, el estómago y los riñones, así como en algunas células del sistema inmunitario que ayudan a defender al organismo de las infecciones.

Se forman a partir de grasas presentes en las membranas de las células, especialmente del ácido araquidónico, que el organismo transforma mediante unas enzimas llamadas ciclooxigenasas (COX-1 y COX-2).

El organismo las produce cuando las necesita y las elimina rápidamente después de que cumplen su función. Por eso, los medicamentos antiinflamatorios, como el ibuprofeno y el naproxeno, actúan bloqueando las ciclooxigenasas para reducir la producción de prostaglandinas y aliviar el dolor, la inflamación y la fiebre.

Lea también: Antiinflamatorios: qué son, principales tipos y cómo usar tuasaude.com/es/antiinflamatorios

Medicamentos con prostaglandinas

Los medicamentos que contienen prostaglandinas o sustancias similares se utilizan para producir efectos específicos según el órgano que se desea tratar.

En obstetricia, medicamentos como la dinoprostona y el misoprostol se utilizan para favorecer la maduración del cuello uterino, inducir el parto, interrumpir el embarazo y prevenir o tratar la hemorragia después del parto.

Además, otros derivados se utilizan para tratar el glaucoma, como el latanoprost y el travoprost, que ayudan a reducir la presión intraocular, y la disfunción eréctil en determinados casos, mediante el uso de alprostadil.

Prostaglandinas para las pestañas

Los análogos de prostaglandinas son sustancias que prolongan la fase de crecimiento de las pestañas, lo que ayuda a aumentar su longitud y densidad.

Uno de ellos es el bimatoprost, que se utiliza en determinadas presentaciones como medicamento para tratar la escasez de pestañas bajo indicación médica.

Sin embargo, algunos sérums cosméticos para pestañas contienen análogos de prostaglandinas, como el isopropyl cloprostenate, cuya seguridad no está garantizada.

Por este motivo, los productos con análogos de prostaglandinas deben utilizarse únicamente bajo indicación médica, ya que pueden causar irritación y enrojecimiento ocular, oscurecimiento de la piel de los párpados y cambios permanentes en el color del iris.

Diferentes tipos

Los principales tipos de prostaglandinas se diferencian por sus efectos en el organismo y sus aplicaciones médicas:

Tipo

Características y funciones

Usos médicos de sus derivados

Prostaglandina E1 (PGE1)

Dilata los vasos sanguíneos, ayuda a evitar la agregación excesiva de plaquetas y estimula las contracciones del útero y del intestino.

El alprostadil se utiliza para tratar la disfunción eréctil.

Prostaglandina E2 (PGE2)

Estimula las contracciones uterinas y ayuda a proteger el estómago al reducir la secreción de ácido.

El misoprostol se utiliza en determinados tratamientos obstétricos y para proteger la mucosa gástrica.

Prostaglandina F2α (PGF2α)

Participa en la función reproductiva femenina, el dolor y las contracciones del útero.

Derivados como el latanoprost y el travoprost ayudan a reducir la presión ocular y se utilizan para tratar el glaucoma.

Además, existen las prostamidas, sustancias sintéticas relacionadas con las prostaglandinas que se utilizan en medicamentos, como el bimatoprost, que ayuda a reducir la presión intraocular y estimula el crecimiento de las pestañas.

A diferencia de las prostaglandinas, que el organismo produce de forma natural, sus análogos sintéticos y las prostamidas son compuestos que reproducen o modifican algunos de sus efectos.