No poder dormir y sentirse desesperada se debe principalmente al estrés, ansiedad o activación del sistema nervioso, que dificulta conciliar el sueño.
La preocupación y los pensamientos repetitivos hacen que la mente no se desconecte, lo que impide conciliar el sueño y puede repetirse noche tras noche.
Esto puede provocar cansancio, irritabilidad, falta de concentración y una sensación de angustia que puede aumentar durante el día tras varias noches de mal descanso. Conozca otras posibles causas de insomnio.
Se recomienda acudir al psicólogo, psiquiatra o médico general cuando la falta de sueño persiste varios días o la desesperación es intensa y afecta la vida diaria.