Engordar es un posible efecto secundario del uso de estradiol. En algunas personas también puede presentarse hinchazón por retención de líquidos, lo que puede reflejarse como un aumento temporal de peso.
El estradiol puede administrarse en forma de comprimidos, parches o gel. Las presentaciones transdérmicas (como el gel o el parche) pueden tener un perfil de efectos diferente al de la vía oral, aunque también pueden causar reacciones en la zona de aplicación, como irritación o enrojecimiento, que suelen mejorar con el tiempo.
Algunas reacciones adversas que pueden aparecer con el uso de estradiol incluyen:
- Aumento de tamaño, sensibilidad o dolor en las mamas;
- Dolor de cabeza;
- Cambios en el estado de ánimo, como tristeza o desánimo;
- Molestias digestivas, como dolor abdominal, gases, náuseas o vómitos;
- Retención de líquidos (hinchazón) y aumento de peso;
- Calambres en las piernas.
El estradiol se prescribe para tratar síntomas de la posmenopausia, como los sofocos y la sequedad vaginal, y en algunos casos también se utiliza para ayudar a prevenir la osteoporosis.
Si está tomando estradiol y presenta aumento de peso importante, hinchazón persistente o cambios de ánimo marcados, es recomendable consultar con un ginecólogo o con su médico de cabecera.