El sangrado después de un aborto puede durar varias semanas, dependiendo del tipo de manejo y de las características de cada mujer. Cuando se utiliza medicación para inducir el aborto, como mifepristona y misoprostol, el flujo suele prolongarse entre 13 y 16 días, siendo más intenso que una menstruación habitual.
En los abortos quirúrgicos, el sangrado generalmente se observa durante una o dos semanas, mientras que en el aborto espontaneo el proceso puede durar hasta dos meses, aunque el sangrado no se mantiene de forma continua, sino que puede aparecer en episodios a lo largo de ese tiempo.
Este sangrado puede ser abundante en un inicio y luego disminuir a manchado ligero, aunque algunas mujeres presentan días de sangrado más fuerte después de días leves, y puede ir acompañado de dolor abdominal, similar a cólicos menstruales que suelen disminuir gradualmente conforme se completa la expulsión. Conozca más sobre el aborto espontaneo y sus síntomas.
Se recomienda acudir a urgencias si el sangrado es muy abundante, si persiste por más del tiempo aproximado informado por el médico, si aparece fiebre, mal olor vaginal o malestar general, o si hay dolor abdominal intenso, especialmente en un solo lado.