Una persona con tumor cerebral suele morir por la progresión del tumor, que va dañando partes del cerebro esenciales para mantener funciones neurológicas y provoca un deterioro cada vez mayor.
En etapas avanzadas, se acumulan déficits neurológicos que afectan la comunicación y la autonomía. Con el paso de los días puede aumentar el sueño y disminuir la capacidad de responder. Vea más sobre el tumor cerebral y su desarrollo.
Además del crecimiento del tumor cerebral, el final de vida también puede relacionarse con complicaciones como infecciones, crisis convulsivas, edema cerebral o embolia pulmonar. Por eso los cuidados paliativos se enfocan en el confort y el control de síntomas.
Una somnolencia profunda de inicio rápido, con dificultad para despertar o responder, requiere acudir de inmediato a urgencias, porque puede indicar un empeoramiento acelerado.