Las manos se descarapelan generalmente por dermatitis irritativa, causada por lavados frecuentes, detergentes, productos químicos o exposición constante al agua, lo que provoca resequedad y descamación de la piel.
También puede ocurrir por dermatitis alérgica o eccema de manos, en los que el contacto con ciertas sustancias provoca inflamación y descamación, por lo que revisar los productos y hábitos de uso ayuda a relacionar los síntomas con la causa.
En algunos casos, la descamación puede deberse a hongos, como la tiña de la mano, o a psoriasis en las palmas, que genera enrojecimiento y escamas similares al eccema. Conozca otras posibles causas de descamación de la piel.
Se debe acudir al dermatólogo si la descamación es intensa, persistente o dolorosa, para recibir diagnóstico y tratamiento adecuados.