El virus de la hepatitis no se contagia por saliva en la mayoría de los casos. Aunque algunos tipos pueden estar presentes en ella, no se ha demostrado que se transmita por besos o por compartir utensilios en la vida diaria.
La hepatitis A se transmite principalmente a través de la manipulación o consumo de alimentos y agua contaminados, por lo que el contacto cotidiano, como besar o compartir utensilios, no suele representar un riesgo.
En el caso de la hepatitis B, el contagio ocurre principalmente por sangre, relaciones sexuales o de madre a hijo, aunque el virus también puede detectarse en la saliva, sin que esto signifique un riesgo habitual de transmisión. Conozca más sobre los diferentes tipos de hepatitis y cómo se transmite.
Se recomienda acudir al médico inmediatamente si hubo contacto con sangre de otra persona, para realizar pruebas de detección y, si es necesario, iniciar vacunas o tratamiento profiláctico con un especialista.