Apolipoproteína B: qué es, examen, para qué sirve y valores (alta y baja)

La apolipoproteína B, también llamada ApoB, es una proteína que se encuentra en algunas partículas de colesterol y grasas presentes en la sangre. Estas partículas pueden penetrar en las paredes de las arterias y contribuir a la formación de placas, lo que puede aumentar el riesgo de infarto y accidente cerebrovascular (ACV).

El examen de apolipoproteína B mide la cantidad de estas partículas de forma más directa que el colesterol LDL por sí solo. Esto puede ser especialmente útil cuando el colesterol LDL parece normal, pero el riesgo de enfermedad cardiovascular sigue siendo alto.

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Los niveles de apolipoproteína B pueden estar elevados en personas con triglicéridos altos, diabetes, obesidad, síndrome metabólico o algunas enfermedades hereditarias relacionadas con el colesterol. Estos niveles generalmente pueden reducirse con cambios en el estilo de vida y, cuando sea necesario, con medicamentos para disminuir el colesterol.

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Examen de apolipoproteína B

El examen de apolipoproteína B se realiza para comprender mejor el riesgo de que una persona desarrolle enfermedad cardiovascular aterosclerótica. Esto incluye afecciones causadas por la acumulación de placas en las arterias, como enfermedad de las arterias coronarias, infarto y ACV.

Esta prueba puede ser especialmente útil cuando los estudios de colesterol habituales no explican por completo el riesgo cardiovascular. Por ejemplo, la prueba de ApoB puede solicitarse cuando el colesterol LDL es normal, pero los triglicéridos están elevados, o cuando una persona tiene diabetes, obesidad o síndrome metabólico.

El examen de apolipoproteína B también puede ser útil en personas que ya tienen enfermedad cardiovascular y necesitan un seguimiento más estricto. Esta prueba puede ayudar a mostrar si el tratamiento está reduciendo el número de partículas de colesterol perjudiciales, y no solo la cantidad de colesterol que contienen.

Los médicos también pueden considerar este examen cuando existe antecedente familiar de enfermedad cardiovascular temprana o sospecha de trastornos hereditarios del colesterol, como la hiperlipidemia familiar combinada.

Para qué sirve la apolipoproteína B

La apolipoproteína B sirve para transportar grasas, incluido el colesterol y los triglicéridos, a través del torrente sanguíneo. Se encuentra en distintos tipos de lipoproteínas, que son las partículas encargadas de transportar las grasas en la sangre.

La principal forma que se mide en los análisis de sangre es la ApoB-100, la cual se encuentra en las lipoproteínas LDL, VLDL, IDL y lipoproteína(a), también conocida como Lp(a). Estas partículas se consideran aterogénicas, lo que significa que pueden contribuir a la formación de placas en las arterias.

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Cada una de estas partículas suele contener una molécula de ApoB. Por ello, el examen de apolipoproteína B puede ayudar a estimar la cantidad de partículas que transportan colesterol perjudicial en la sangre.

La ApoB es diferente de la ApoA-I, otra apolipoproteína que se encuentra principalmente en el colesterol HDL. El colesterol HDL suele conocerse como colesterol "bueno", porque ayuda a eliminar el colesterol de la sangre y transportarlo de regreso al hígado. Vea cuáles son los síntomas y las causas de colesterol HDL bajo.

Valores de apolipoproteína B

Los valores objetivo de la apolipoproteína B, de acuerdo con la Sociedad Brasileña de Cardiología, son:

Categoría de riesgo cardiovascular Meta de ApoB
Bajo Menos de 100 mg/dL
Intermedio Menos de 90 mg/dL
Alto Menos de 70 mg/dL
Muy alto Menos de 55 mg/dL
Extremo Menos de 45 mg/dL

Estos valores corresponden a metas terapéuticas que varían según la categoría de riesgo cardiovascular de cada persona.

Los resultados de la apolipoproteína B no deben interpretarse de forma aislada. Generalmente, se analizan junto con el colesterol LDL, el colesterol HDL, los triglicéridos, el colesterol no HDL, la presión arterial, los niveles de glucosa en sangre, el antecedente de tabaquismo, los antecedentes familiares y otros factores de riesgo de enfermedad cardiovascular.

Apolipoproteína B alta

La apolipoproteína B alta generalmente indica la presencia de un gran número de partículas aterogénicas en la sangre. Estas partículas pueden transportar colesterol hacia las paredes de las arterias y aumentar el riesgo de formación de placas.

Las causas más comunes y las afecciones relacionadas con la apolipoproteína B alta son:

  • Alteraciones del colesterol y los triglicéridos: la ApoB puede estar elevada cuando el colesterol LDL o los triglicéridos están altos. También puede aumentar cuando existen muchas partículas pequeñas transportadoras de colesterol en la sangre, aunque el colesterol LDL no parezca muy elevado;
  • Trastornos metabólicos: la ApoB suele estar elevada en personas con obesidad, resistencia a la insulina, síndrome metabólico o diabetes tipo 2. Estas afecciones pueden modificar la forma en que el organismo procesa las grasas y el colesterol;
  • Trastornos hereditarios del colesterol: algunas enfermedades hereditarias, como la hiperlipidemia familiar combinada, pueden aumentar los niveles de ApoB. Estas afecciones también pueden estar relacionadas con antecedentes familiares de colesterol alto o enfermedad cardiovascular temprana;
  • Factores relacionados con el estilo de vida: la ApoB puede estar más alta en personas que consumen una dieta rica en grasas saturadas, azúcares añadidos o un exceso de calorías, especialmente cuando esto se combina con bajos niveles de actividad física.

Además, las personas con enfermedad cardiovascular establecida pueden presentar niveles elevados de ApoB o necesitar metas más bajas, ya que el riesgo de un futuro infarto o ACV es mayor.

Cómo bajar la apolipoproteína B

Para disminuir la apolipoproteína B, se recomienda reducir la cantidad de LDL, VLDL y otras partículas aterogénicas presentes en la sangre.

Esto puede implicar cambios en el estilo de vida y/o el uso de medicamentos.

1. Cambios en el estilo de vida

Los cambios en el estilo de vida pueden ayudar a disminuir la apolipoproteína B, especialmente cuando también mejoran el colesterol LDL, los triglicéridos, el peso corporal y la resistencia a la insulina.

Estos cambios pueden incluir reducir el consumo de grasa saturada, presente en alimentos como carnes, mantequilla, crema de leche y productos lácteos enteros.

También puede ser útil limitar el consumo de grasas trans, alimentos ultraprocesados, azúcares añadidos y carbohidratos refinados, especialmente cuando los triglicéridos están elevados.

Una alimentación saludable para el corazón puede incluir más alimentos ricos en fibra, como verduras, frutas, frijoles, lentejas, avena y cereales integrales, así como en grasas insaturadas, como aceite de oliva, nueces, semillas y pescado.

La práctica regular de actividad física, bajar de peso cuando sea necesario, evitar el tabaquismo y limitar el consumo de alcohol también pueden ayudar a mejorar el riesgo cardiovascular en general. Estos hábitos pueden contribuir a mantener niveles más saludables de colesterol y triglicéridos con el paso del tiempo.

2. Medicamentos

Cuando los cambios en el estilo de vida no son suficientes, el médico puede recomendar medicamentos para reducir el riesgo asociado con la apolipoproteína B.

Las estatinas son los medicamentos más utilizados, ya que ayudan a reducir la producción de partículas de LDL y favorecen que el hígado las elimine de la sangre.

Otras opciones de tratamiento pueden incluir ezetimiba, inhibidores de PCSK9, secuestradores de ácidos biliares o fibratos, especialmente cuando los triglicéridos están elevados. El tratamiento más adecuado depende del riesgo cardiovascular general, de los niveles de colesterol, de los antecedentes médicos y de la tolerancia al medicamento.

Los estudios han demostrado que la reducción de la ApoB mediante tratamiento hipolipemiante se asocia con un menor riesgo cardiovascular.

Apolipoproteína B baja

La apolipoproteína B baja puede estar relacionada con afecciones como:

  • Uso de medicamentos hipolipemiantes, como estatinas o inhibidores de PCSK9;
  • Factores genéticos, como la hipobetalipoproteinemia familiar, que hace que la persona tenga niveles naturalmente muy bajos de colesterol LDL y de ApoB;
  • Problemas de salud, como enfermedades hepáticas y sepsis.

Mantener un estilo de vida saludable, como seguir una alimentación equilibrada, conservar un peso corporal adecuado, realizar actividad física de forma regular y evitar fumar y consumir alcohol en exceso, también puede contribuir a mantener niveles bajos de apolipoproteína B.

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