El sudor y el mal olor en la zona íntima se deben principalmente a la combinación de calor y humedad, que favorece la acumulación de sudor y la proliferación de bacterias presentes de forma natural en la piel, las cuales descomponen el sudor y generan olor.
Esta situación es más común cuando hay sudoración excesiva, fricción constante o uso de ropa ajustada y poco transpirable, lo que mantiene la zona húmeda por más tiempo y puede causar irritación.
En mujeres, un olor diferente al habitual también puede estar asociado a alteraciones de la flora vaginal, que pueden acompañarse de cambios en el flujo, mientras que en hombres suele relacionarse con sudoración excesiva, fricción o falta de ventilación adecuada. Conozca cuáles son las causas de flujo con mal olor.
Se recomienda consultar a un profesional de la salud cuando el mal olor en la zona íntima es persistente y se acompaña de secreciones anormales, molestias o cambios inusuales, ya que podría indicar una alteración o infección que requiere evaluación y tratamiento adecuados.