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¿Qué necesitas saber?

Cómo identificar y tratar las plaquetas bajas

Las plaquetas bajas, también conocidas como plaquetopenia o trombocitopenia, son la disminución del número de plaquetas en la sangre, situación que perjudica la coagulación y puede causar síntomas como por ejemplo, manchas moradas o rojizas en la piel, sangrado de las encías o por la nariz, y orina de color rojiza. 

Las plaquetas son un componente esencial de la sangre para la coagulación, facilitando la cicatrización de heridas e impidiendo hemorragias, y existen diversas causas para su reducción, entre ellas infecciones como dengue, uso de medicamentos como heparina, enfermedades relacionadas con la inmunidad como púrpura trombocitopénica, e inclusive cáncer.

El tratamiento de esta situación debe ser hecho dependiendo de la causa, y debe ser orientado bajo el médico general o hematólogo, pudiendo ser necesario controlar solamente la causa, el uso de medicamentos o, en casos muy graves, realizar transfusión de plaquetas.

Cómo identificar y tratar las plaquetas bajas

Síntomas principales

Las plaquetas están bajas cuando el conteo en la sangre es inferior a 150.000 células/mm3, siendo que en la mayoría de las veces, no hay presencia de síntomas. Sin embargo, la persona puede presentar una tendencia mayor a tener sangrados y pueden ocurrir síntomas como:

  • Manchas moradas o rojizas en la piel como hematomas o equimosis;  
  • Sangrado de las encías;
  • Sangrado nasal;
  • Orina con sangre; 
  • Heces con sangre;
  • Menstruación abundante;
  • Heridas en las que es difícil controlar el sangrado.

Estos síntomas pueden surgir en cualquier persona con plaquetas bajas, pero son más comunes cuando están muy reducidas, por debajo de 50.000 células/mm3, o cuando está asociado con otra enfermedad como dengue o cirrosis del hígado, en el que el proceso de coagulación de la sangre se ve afectado.

Qué puede ser

Las plaquetas son producidas en la médula ósea, y viven alrededor de 10 días, ya que siempre se están renovando. Los factores que interfieren en el número de plaquetas en la sangre son:

1. Destrucción de las plaquetas

Algunas situaciones pueden hacer con que las plaquetas vivan por menos tiempo en la circulación sanguínea, lo que hace con que su número disminuya. Alguna de las principales causas son:

  • Infecciones por virus como dengue, Zika, mononucleosis y VIH, o por bactérias, que afectan la supervivencia de las plaquetas debido a las alteraciones que causan a nivel inmunológico en la persona;
  • Uso de algunos medicamentos como Heparina, antiinflamatórios, anticonvulsivos y antihipertensivos, por ejemplo, ya que pueden causar reacciones que destruyen las plaquetas; 
  • Enfermedades autoimunes, que pueden desarrollar reacciones que atacan y eliminan las plaquetas como por ejemplo, lupus, púrpura trombocitopénica, síndrome hemolítico urémico y el hipotiroidismo.

Las enfermedades autoinmunes tienden a causar una reducción de plaquetas más grave y persistente que el uso de medicamentos e infecciones. Además, cada persona puede tener una reacción diferente, lo que varía de acuerdo con el sistema inmune y la respuesta del organismo, por lo tanto, es común ver a las personas con las plaquetas más bajas en algunos casos de dengue que en otros, por ejemplo.

2. Falta de hierro, ácido fólico o vitamina B12

Las sustancias como hierro, ácido fólico y vitamina B12 son combustibles esenciales para la formación de las células y, en su defecto, la médula ósea tendrá dificultades para producir glóbulos rojos, plaquetas y glóbulos blancos. Estas deficiencias son comunes en veganos que no tienen acompañamiento nutricional, personas desnutridas, alcohólicos, y personas con enfermedades que causan sangrados ocultos como gástrico o intestinal.

Cómo identificar y tratar las plaquetas bajas

3. Alteraciones en la médula ósea

Algunas alteraciones en el funcionamiento de la médula hacen con que sea disminuida la producción de plaquetas, lo que puede ocurrir por diversos motivos como:

  • Enfermedades de la médula ósea como anemia aplásica o mielodisplasia, por ejemplo, que provocan la disminución en la producción errada de las células sanguíneas;
  • Infecciones de la médula ósea como por el VIH, vIrus de Epstein-Barr y varicela;
  • Cáncer que afecta a la médula ósea como por ejemplo la leucemia, linfoma o metástasis;
  • Quimioterapia, radioterapia o exposición a sustancias tóxicas para la médula como plomo y aluminio; 

Es común que, en estos casos, haya también la presencia de anemia y disminución de los glóbulos blancos en el examen de sangre, pues la médula ósea es responsable de la producción de diversos componentes de la sangre.

4. Problemas en el funcionamiento del bazo

El bazo es el responsable por eliminar diversas células de la sangre que están viejas, incluyendo las plaquetas, y si el bazo está aumentado, como ocurre en el caso de enfermedades como cirrosis hepática, sarcoidosis y amiloidosis, puede haber una eliminación de las plaquetas saludables, en una cantidad por encima de lo normal.

5. Otras causas

En presencia de plaquetas bajas sin ninguna causa aparente, es importante pensar en algunas situaciones como que hubo un error en el resultado de laboratorio, ya que puede ocurrir una especie de coagulación en las plaquetas en el tubo de recolección de sangre, debido a la presencia de un reactante en el tubo, siendo importante repetir el examen en estos casos.  

El alcoholismo también puede provocar reducción de las plaquetas, ya que el consumo de alcohol, además de ser tóxico para las células sanguíneas, también afecta la producción por la médula ósea. 

En el embarazo, puede ocurrir la plaquetopenia fisiológica, debido a la dilución de la sangre por la retención de líquidos, que suele ser leve, y se resuelve espontáneamente después del parto.

Cómo identificar y tratar las plaquetas bajas

Qué debe hacer en caso de tener las plaquetas bajas

En presencia de una plaquetopenia detectada en el examen, es importante tener algunos cuidados para evitar el riesgo de sangrado, como evitar esfuerzos intensos o deportes de contacto; evitar el consumo de alcohol y; no utilizar medicamentos que afecten las función de las plaquetas o aumenten el riesgo de sangrado como por ejemplo aspirina, antiinflamatórios, anticoagulantes y ginko biloba. 

Los cuidados deben ser reforzados cuando las plaquetas están por debajo de 50.000 células/mm3, y es preocupante cuando están por debajo de 20.000 células/mm3, pudiendo ser necesario la hospitalización del individuo para observación, en algunos casos. 

La alimentación debe ser bien equilibrada, rica en cereales, frutas, verduras, verduras y carnes magras, para auxiliar en la formación de la sangre y la recuperación del organismo.

La transfusión de plaquetas no siempre es necesaria, ya que con los cuidados y el tratamiento, la persona se puede recuperar o vivir bien. Sin embargo, puede que sea indicada por el médico cuando hay situaciones de hemorragia, cuando es necesario hacer algún tipo de cirugía, cuando las plaquetas están por debajo de 10.000 células/mm3 o cuando están por debajo de 20.000 células/mm3, pero también cuando surge fiebre o hay necesidad de hacer quimioterapia. 

Cómo se hace el tratamiento 

Después de determinado el motivo por el cual las plaquetas están bajas, su tratamiento será dirigido, bajo orientación médica, y puede ser:

  • Eliminar la causa, como medicamentos, tratamiento de enfermedades e infecciones, o reducción del consumo de alcohol, las cuales desencadenan que las plaquetas bajen;
  • Uso de corticóides, esteróides o inmunosupresores, cuando es necesario tratar una enfermedad autoinmune;
  • Extracción quirúrgica del bazo, que es la esplenectomía, cuando la plaquetopenia es severa y es causada por la función aumentada del bazo;
  • Filtración de la sangre, llamado cambio de plasma o plasmaféresis, el cual es una especie de filtrado de una parte de la sangre que contiene anticuerpos y componentes que están perjudicando el funcionamiento del sistema inmune y de la circulación sanguínea, indicada en enfermedades como por ejemplo, trombocitopenia trombótica, síndrome hemolítico urémico.

En caso de cáncer, el tratamiento debe ser hecho según la gravedad de esta enfermedad con quimioterapia o transplante de médula ósea.

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