Angina de pecho: qué es, tipos (estable, inestable...) y tratamiento

Julio 2020

La angina pectoris, también denominada únicamente angina o angina de pecho, corresponde a la sensación de peso, dolor u opresión en el pecho que generalmente es causado cuando hay una disminución del flujo sanguíneo en las arterias que llevan el oxígeno al corazón, siendo una situación conocida como isquemia cardíaca.

En la mayor parte de los casos, la isquemia cardíaca es consecuencia de la aterosclerosis, que se caracteriza por la acumulación de placas de grasa en las arterias coronarias, que son formadas a lo largo de los años, principalmente en personas con presión alta, colesterol elevado o diabetes no controlado.

La isquemia cardíaca y, por consecuencia la angina, son más comunes que se presenten en personas mayores de los 50 años y deben ser tratadas rápidamente, pues son un gran riesgo para el desarrollo de infarto, paro cardíaco y otras enfermedades cardiovasculares, como arritmia, insuficiencia cardíaca o ACV, por ejemplo.

Principales tipos de angina

Existen diferentes tipos de angina, las cuales pueden variar en la manifestación de los síntomas, siendo los principales:

1. Angina estable

Es causada por una isquemia transitoria, es decir, que surge cuando la persona hace algún esfuerzo o sufre algún estrés emocional, por ejemplo. Este tipo de angina es más común en personas que ya tienen algún tipo de ateroesclerosis coronaria parcial, la cual puede empeorar y ocasionar incluso un infarto.

Síntomas: los síntomas que normalmente se relacionan a la angina estable son sensación de opresión o ardor en la región del pecho, la cual dura entre 5 a 10 minutos y puede irradiarse hacia el hombro, el brazo o el cuello. Generalmente, los síntomas son desencadenados por esfuerzo o momentos de mucha emoción y mejoran con descanso o con medicamentos para dilatar las arterias y aumentar el flujo de sangre, como el Isordil.

Tratamiento: en el caso de angina estable, el cardiólogo normalmente indica reposo y, en algunos casos el uso de medicamentos vasodilatadores, como el Dinitrato o Mononitrato de Isosorbida (Isordil), para mejorar el flujo de sangre en las arterias.

Además, es importante tener hábitos de vida saludables para evitar que la angina se produzca de nuevo, para lo cual es recomendado que la persona tenga un registro de su presión arterial, colesterol y glicemia, además de que es importante tener una dieta baja en sal, grasas y azúcares y la práctica de actividad física regular. Conozca cómo debe ser la dieta para disminuir el colesterol.

2. Angina inestable

Es una situación más grave que la angina estable, pues es causada por una obstrucción mayor de la oxigenación del corazón debido a un rompimiento e inflamación de la placa de la aterosclerosis, razón por la que provoca síntomas más intensos y constantes, siendo una forma de preinfarto.

Síntomas: sensación de dolor, opresión o ardor en la región del tórax que dura más de 20 minutos, se irradia hacia zonas cercanas y puede estar asociada a otros síntomas como náuseas, sudor y falta de aire. Cuando surgen estos síntomas se debe acudir inmediatamente a emergencias. Conozca qué puede ocasionar el dolor en el pecho.

Tratamiento: el tratamiento inicial es realizado en emergencias con algunos medicamentos que sirven para impedir el empeoramiento de los síntomas, como:

  • Medicamentos para mejorar el flujo de sangre, de tipo nitrato, como Isordil; betabloqueantes, como Metoprolol, bloqueadores de los canales de calcio, como Verapamilo, y Morfina, cuando los síntomas son muy intensos;
  • Medicamentos para disminuir la formación de coágulos, con el uso de antiplaquetarios, como AAS (Aspirina) y Clopidogrel o Prasugrel y Ticlopidina, y anticoagulantes, como Heparina;
  • Antihipertensivos del tipo IECA, como el Captopril, o hipolipemiantes para el control del colesterol, como la Atorvastatina.

Después del tratamiento inicial, el cardiólogo procede a investigar el nivel de obstrucción de las coronarias y el compromiso cardíaco, por medio de exámenes como el ecocardiograma, la gammagrafía cardíaca y el cateterismo cardíaco.

En la angina inestable también es importante tratar los factores de riesgo, como el control de la presión, el colesterol y la glucemia, además del control de la alimentación y la práctica de actividades físicas; actitudes que son fundamentales para mantener una buena salud de las coronarias y del corazón.

3. Angina de Prinzmetal o variante

Este tipo de angina no tiene una causa clara y sucede debido a un espasmo coronario, en el que hay una interrupción del flujo sanguíneo a pesar de que la persona no posea una acumulación de grasa en la arteria o en otro tipo de estrechamientos.

Síntomas: en el caso de la angina de Prinzmetal, puede observarse dolor u opresión de intensidad fuerte en el pecho, los cuales se presentan incluso en reposo y mejoran a los pocos minutos. También es común que surjan durante el sueño o a lo largo de la mañana.

Tratamiento: el tratamiento para este tipo de angina es realizado bajo la orientación de un cardiólogo y normalmente se realiza por medio del uso de medicamentos del tipo nitrato o bloqueadores de los canales de calcio, como Diltiazem y Verapamilo, por ejemplo.

Cómo es realizado el diagnóstico

En el momento de la crisis, el diagnóstico de la angina es realizado por el cardiólogo a través de la evaluación de signos y síntomas presentados por la persona, además de la evaluación del resultado de algunos exámenes, como electrocardiograma, rayos X de tórax y medición de enzimas cardíacas en la sangre. Además de estos, se pueden solicitar otros exámenes para confirmar el diagnóstico como prueba de esfuerzo, gamagrafía del miocardio, ecocardiografía y cateterismo cardíaco.

El cateterismo cardíaco es una examen muy importante, ya que además de cuantificar de forma exacta la obstrucción de los vasos sanguíneos y evaluar la presencia de alteraciones de flujo de sangre, es capaz de tratar la causa de la obstrucción a través de la angioplastia, con el implante de un stent o uso de un balón para abrir la arteria. Conozca para qué sirve y cuáles son los riesgos del cateterismo cardíaco.

¿La angina tiene cura?

La angina puede curarse en personas que logren hacer el tratamiento de la isquemia cardíaca de forma correcta y disciplinada. Muchos casos se mantienen bien controlados con el uso de los medicamentos prescritos por el cardiólogo; por otra parte, los más graves necesitan de la realización de cateterismo o incluso de una cirugía de revascularización del corazón. Para saber más sobre este procedimiento, conozca cómo es realizada la cirugía del bypass coronario.

Algunos consejos útiles para tratar correctamente la angina incluyen:

  • Tomar los medicamentos recetados por el médico;
  • Dejar de fumar;
  • Adoptar una alimentación saludable;
  • Practicar ejercicios de forma regular (bajo orientación profesional);
  • Evitar los excesos de alimentos y las bebidas alcohólicas;
  • Evitar la sal y la cafeína;
  • Mantener la presión bajo control;
  • Evitar el estrés;
  • Evitar las temperaturas muy calientes o muy frías, pues también pueden desencadenar una crisis de angina.

Con estas actitudes, además de tratar la angina, es posible evitar el empeoramiento o el surgimiento de nuevas placas de grasa en las coronarias.

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Información del autor:
Drª. Ana Luiza Lima
Cardióloga
Cardióloga formada por la Universidad Federal de Pernambuco en el año 2008 con registro profesional en el colegio de médicos nº CRM/PE – 16886.